Adriana Tribiño - Psicoterapia y Peritajes

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CRÍTICA A 50 SOMBRAS DE GREY

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Dado que no he podido terminar el libro, en mi opinión carece de interés literario, he decidido ver la película tras tener varias consultas relacionadas con el libro y con “el ideal” de sexualidad y erotización en la pareja.

En un firme empeño, conseguí leer casi todo el primer libro, lo que junto a la película me llevan a realizar el siguiente análisis.

Llama la atención el comienzo de la película, la mujer aparece como “tonta”, a pesar de ser estudiante de filología, se tropieza cuando entra y queda totalmente “fascinada” por el “todopoderoso” “omnipotente” y multimillonario de Grey.

Fuera de ser erótica, no entiendo como ha sido tan leída una historia tan pobre y tan estereotipada, ¿De verdad esta es una fantasía erótica de las mujeres?. No lo puedo explicar de otra forma si no es analizando lo que culturalmente nos vienen inundando desde nuestra más tierna infancia.

El dominio del hombre sobre la mujer, lo muestran como “relación” que excita y erótica a las mujeres.  Ella desparece y sólo existe en tanto en cuanto cumple sus deseos, carece de existencia propia y ya ni mencionemos la búsqueda de su propia identidad sino es a través de él. A mi parecer es la  más “antirelación” que conozco, pues él tiene cero de interés en ella como persona, lo que quiere es someterla, y “ojito” como recompensa ella le tiene a él ¡Guau!!! tiene “bemoles” el temita!!!.

De verdad, carece de lo más importante en la sexualidad, la vinculación o la relación con la otra persona. Daría prácticamente igual quien fuera el Sr Grey porque realmente ella sólo está fascinada con el poder y él no tiene el menor interés en ella, pues está mucho más “henchido” con todo su poder. 

No obstante, no podemos perder de vista el “colofón” de la película y del argumento, él ha sido “traumatizado” tempranamente y ella intenta como siempre “entender”, desentrañar el significado “oculto” que él tanto esconde para protegerse de un sufrimiento. Toda su energía colocada en comprender a este mendrugo!. Y para esto se presta a las prácticas que ella misma desaprueba!!!. Su graduación, sus logros a nivel profesional se desdibujan, ella está atrapada en esa historia, su carrera es como un mero trámite que tiene que cumplir.

Y luego ella se enamora, pero ¿de qué???, ¿de quién???. Eso sí, él sigue implacable, no se inmuta ni se le mueve un pelo.

Finalmente la mujer hará del amor su proyecto de vida, ahí está parte de la trampa. Y la idealización del “supuesto amor” capaz de todo, de transformarle.

De verdad,  resultan mucho más eróticas otras películas que tienen que ver con otros temas y que presentan otros modelos de hombres, con ideales, con un fondo de filantropía. No creo que la “erotización femenina” responda a temas tan estereotipados y de tanta pobreza psíquica. Creo que a cada individuo le erotizan cosas distintas que tendrán que ver con el entramado personal y subjetivo de cada uno.

En mi opinión, no estamos hablando de otra cosa distinta que a características “histéricas”, una vez más de cómo debería la mujer “amoldarse” y responder agradando al hombre por encima de todo. Antes siendo “recatada” y ahora aceptando su “jueguito perverso”, pero cuidadín tampoco vale someterse del todo y desde el principio porque eso no da juego, no excita y es un aburrimiento.

En él, prevalece un tema de dominio, cómo perfeccionar la técnica de tener un control omnipotente sobre la mujer, con tintes sádicos y sólo así consigue la excitación. Por supuesto, sin llegar jamás a interesarse por ella, faltaría mas! 

Y como diría Simone de Beauvoir “El día que una mujer pueda no amar con su debilidad sino con su fuerza, no escapar de sí misma sino encontrarse, no humillarse sino afirmarse, ese día el amor será para ella, como para el hombre, fuente de vida y no un peligro mortal”.

 

 

 

ANESTESIA EMOCIONAL

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A raíz del artículo de un colega sobre cómo los padres evitamos que nuestros hijos se sientan solos, tristes, aburridos, etc toda esta gama de sentimientos que representan "sufrimiento" empecé a pensar en lo "desvalidos" que se quedan nuestros hijos en este aspecto. 

De hecho en consulta he ayudado a varios niños con este problema. No son "alexitímicos" sencillamente han aprendido que  estas emociones no se expresan porque incomodan a mamá, a papá, o a los dos y han optado inconscientemente por  ANESTESIARSE. Cuando hablo con los padres ellos no son conscientes que tienen un automatismo que salta como resorte cuando sus hijos se ponen triste, pero el niño si lo siente y aprende a "anular esta emoción".

Frente a experiencias de pérdidas se desencadenan estos mecanismos. Por ejemplo, con cierta frecuencia, cuando han perdido a su mascota. Es como si los padres sintiesen que deben proporcionar a sus hijos una infancia felíz y el que se pongan tristes es "signo" de que no están realizando bien su función de padres.

Es importante que los pequeños transiten estas experiencias tempranamente ya que será a través de ellas que el niño desarrollará "herramientas psíquicas" para enfrentarse de adulto a situaciones de estrés, frustraciones, pérdidas, etc. Así como la "tonicidad muscular" nos prepara para poder competir en carreras, a nadie se nos ocurriría aconsejarle a un corredor que no entrene, algo parecido pasa con los procesos psíquicos. Con esto no estoy diciendo que expongamos al niño a situaciones difíciles, sencillamente que cuando estas surjan no intentemos taparlas o resolverlas.

QUE HACER:

1.- Acompañar es lo suyo. Un ejemplo ayudará, si un niño pierde una mascota reemplazarla sería obturar el proceso. Acompañarle sería abrazarle y ayudarle a expresar sus sentimientos de tristeza y enfado. "Sabemos que te sientes triste, que no tienes ganas de hablar y a lo mejor tengas ganas de llorar, puedes hacerlo si así lo sientes, es muy doloroso sentir que "..." no está más con nosotros".  

2.- Los comentarios deben ir de acuerdo a la conducta o el gesto que está presentando el niño en ese momento, no puede ser algo aparatoso como un parche.

3.- Si es pequeño asegúrenle que no ha sido él el culpable de que se muriese su mascota, de la separación de los padres, etc.. los niños pequeños tienden a culpabilizares de los hechos. Necesitan escuchar que la muerte no es consecuencia de que tengan un mal comportamiento o de sus deseos.

4.- Recordar momentos buenos y malos relacionados al tema vendrán bien para ayudarle a que pueda conectar con estos sentimientos. Sobre todo los padres le deben transmitir que pueden tolerar ver a sus hijos tristes, frustrados, ansiosos,  etc. Por ejemplo: "¿Recuerdas cuando le fuimos a buscar a  "..." lo apagado que estaba y como saltó al vernos?". "Te siento como si estuvieses temeroso, algo debe estar pasando,¿ piensas que lo podrías compartir conmigo?".

5.- Respetar siempre sus sentimientos. Puede que, y en ciertas personas de características un poco  histriónica, observemos sentimientos exagerados, falseados. Hay que respetarlos, aunque no darles mucho "bombo", nos enfocaremos en los que resulten más auténticos. 

6.- Si le ha ido mal en un examen, le ayudará que podamos escucharle sobre lo frustrado que se siente si lo había preparado. Puede que le ayude que le preguntemos qué había estudiado y qué le preguntaron. Por ejemplo: "Vaya fastidio con lo que te habías preparado... que te vayan a preguntar justo lo que menos te sabes!!!".

 

QUE NO HACER:

1.- No debemos reemplazar la pérdida inmediatamente, así sólo obturamos el proceso. Si ha perdido una mascota no comprar otra inmediatamente. Si se siente frustrado frente a un fracaso escolar, no debemos insistir en que tiene una recuperación.

2.- No debemos "minimizar" sus sentimientos. Un ejemplo sería: "bueno, venga no es para tanto, no es un hermano y los reyes ya te traerán otro". 

3.- No debemos ridiculizar jamás sus sentimientos: "Anda, pues vaya llorica, entonces si le hubiese pasado algo a un amigo que?". "Pareces un gato asustado,¿ no ves que no pasa nada".

4.- No debemos resolver nada. Es más un invitarle a hablar juntos, a estar juntos.

LOS BEBÉS, ¿se pueden deprimir?

¿Cómo afecta la depresión del cuidador principal en la psique del bebé?.

¿Habéis observado como  brillan los ojos de algunos bebés, mientras otros parecen llorar sin que  le caigan lágrimas?.

Las investigaciones muestran que el bebé es sensible al estado mental de la futura madre y puede ser afectado por éste. Una mujer embarazada que está deprimida tendrá un embarazo de alto riesgo, con un bebé de menor peso que presentará retraso en el lenguaje, es lo que muestran las investigaciones. No se trata de cargar emocionalmente más a las mujeres, pues justamente uno de los motivos de la depresión es la sobrecarga que tienen con el embarazo, "lo que se les viene encima" y la poca ayuda que reciben por parte de sus parejas y del entorno en general.

Investigaciones recientes arrojan unos datos llamativos. El Journal of Psychiatric Neuroscience (2013) indica una relación significativa entre la depresión materna y la microestructura de la amígdala cerebral de los neonatos. Quiere decir que, a través de resonancias magnéticas han podido detectar cambios en la amígdala cerebral (que es la encargada de regular los afectos) de los bebés de las madres deprimidas.  A su vez, estos cambios repercuten negativamente en los lazos  afectivos que este bebé pueda establecer con los demás.

Si nos detenemos un momento a pensarlo no es tan difícil de imaginar. Una persona con depresión está "ensimismada" lo que se le fue es el deseo "el motor" que la impulsa a querer interactuar, realizar proyectos y engancharse en actividades placenteras. Todo esto tiene como repercusión la falta de movimiento y la falta de deseo y de buscar el intercambio afectivo. El bebé que está del otro lado lo que recibe es "una falta de estímulo", la otra persona está en presencia física pero falta lo más importante la disponibilidad psíquica y el deseo que convierta los cuidados que requieren todos los bebés en un juego divertido entre los dos.

La forma en que le cogemos, en que le cambiamos los pañales, en que le alimentamos, puede estar acompañada de alegría, vitalidad y diversión o puede estar realizada desde el simple "automatismo" como si fuesen tareas desprovistas de afecto y esto es lo que daña.

El ambiente en que se desarrolla el bebé afecta de forma significativa el funcionamiento del cerebro, especialmente cuando hablamos de las primeras etapas de crecimiento.

Un 80% de madres que sufren depresión no están recibiendo tratamiento en parte porque son los propios profesionales los que no diagnostican.

¿COMO AYUDAR?

1_Nunca y bajo ningún concepto se debe hablar a la madre en tono de "acusación" o "reproche", siempre en tono de ayuda, pues ella ya tiene suficiente reproche con el suyo interno.

2-Hacerse con  una buena "red de apoyo". Personas que puedan colaborar con cualquier tipo de necesidad, tanto bajar a la farmacia, como mantener compañía física o que presten apoyo emocional.

3-Dejar fuera los compromisos con personas, consumen energía que la madre necesita guardar.

4-Muy recomendable que el padre pueda volver antes del trabajo y que la mujer se sienta apoyada en este nuevo proyecto, pues es un proyecto de los dos.

5- Tiempo para recuperarse.Curiosamente, en otras culturas, en el archipiélago de Goto, se permite a la madre que se recupere lentamente del posparto,no se espera de ella que haga absolutamente nada más que estar tumbada y alimentar a su bebé. Son las otras mujeres las que durante 1 mes se hacen cargo de las tareas.

6-Proponer distintas alternativas para que el bebé pueda cuidarlo otra persona, les vendrá bien a los dos. Precaución con los cuidados de familiares, pues algunas veces entran en rivalidad, ofreciendo su ayuda cuando lo que de verdad quieren es demostrar "sus habilidades y lo mal que lo hace la mamá".

7-Engancharse con actividades que le resulten placenteras o divertidas fuera de la maternidad. Que pueda sentir que ser buena madre no está reñido con tener intereses y deseos fuera del ámbito de la maternidad.

 

 

 

 

SOSPECHA DE ABUSO SEXUAL. ¿Cómo debemos actuar?

Las  estadísticas son atroces, en U.S.A. 1 de cada 4 niñas y uno de cada 7 niños sufrirán abuso sexual antes de los 18 años. A pesar de ello, no se toman las medidas adecuadas.

Conceptos erróneos sobre el A.S.I (Abuso Sexual Infantil), en los abusos hay penetración, y si no hubo penetración, buen entonces… no es tanto como abuso. En la gran mayoría de los A.S.I no hay penetración. La definición del A.S.I. viene determinada por ser una relación asimétrica donde el adulto irrumpe con su SEXUALIDAD Y SUS NECESIDADES sobre la niña/o. 

Los especialistas,  estiman  en que el 95 % de los casos de A.S.I se producen en el entorno familiar próximo que el agresor es alguien que guarda una relación estrecha con  la víctima (padre, padrastro, hermano, abuelo, tío, maestro, suele ser una figura masculina).

Muchas veces se piensa que si no hubo violencia, no es tan perturbador. Creencia FALSA, cuando es bajo “la seducción” manipulando y engatusando  a la niña/o puede ser más enloquecedor, por la confusión que genera en el menor (pero si no me forzó, ¡yo también tendría deseo!). Las víctimas suelen echarse la culpa y sentir que lo han provocado, como forma de dar la vuelta a esta experiencia tan traumática en que ellas no han tenido nada que ver, ni han podido hacer nada para escapar porque en todos los casos han sido “EMBAUCADAS/OS”. Es una forma de revertir, si sienten que han causado el abuso, entonces pueden sentir que tienen cierto control sobre el trauma. Les tranquiliza más pensar que han sido partícipes activos de una situación, que haber sido víctimas, lo que genera más horror e indefensión.

Sin duda, lo suyo sería acabar con la conducta de abuso sexual. No obstante, teniendo en cuenta la dificultad para detectar a los perpetradores (se enmascaran muchísimo aunque están en sitios donde puedan ejercer su perversión), ya que siempre negarán que han cometido un abuso sexual y si los descubren, mantendrán una conducta impoluta mientras haya “vigilancia” para luego reincidir en el abuso, hay que buscar otras alternativas.

Desde el punto de vista psicoterapéutico hay un concepto clave en la cuestión del abuso que no voy a profundizar, lo haré en otro artículo dedicado a ello, pero sí enumerar: la compulsión (inconsciente) a la repetición de fragmentos (re-enactment) del trauma. Y desde la psicología forense otro: LA CREDIBILIDAD DE TESTIMONIO del menor, S.V.A. (Statement Validity Assessment). Las dos entrañan generalmente un elevado nivel de profesionalidad y complejidad. Aunque, son las menos frecuentes, también podemos encontrarnos con declaraciones falsas.

Por ello, frente a la duda o sospecha que algún menor pudiera estar en esta situación, recomiendo fuertemente que sigan un programa preventivo con un profesional. Lejos de irrumpir en la ingenuidad del niño, se le enseña al menor, a estar muy atento a sus percepciones y a tener una conducta muy asertiva,  que pueda reconocer y pedir ayuda a los adultos confiables. Es la mejor herramienta que le podemos dar a un niño frente a esta situación, porque lo que él ha aprendido permanecerá con él todo tiempo, será su mejor escudo protector.

 

¿Cómo pueden ayudar los padres?

Es de crucial importancia no intentar “arrancar” al niño/a la información. Ofrecerse como un adulto que puede escuchar, ser confiable, dar apoyo, protección, seguridad y actuar adecuadamente en esta situación. A veces resulta más traumático la respuesta del entorno frente al abuso.

Siempre hay que escuchar a los niños y no hacerles sentir que lo que dicen carece de importancia por el hecho de ser pequeños. La mayoría de los niños no cuentan cuando sufren un abuso sexual porque piensan que el adulto no les va a creer.

  • No hacerles sentir que los mayores nunca nos equivocamos y que si lo dice un mayor debe estar bien.
  • Enseñarles a ser asertivos.
  • Transmitirles el concepto de “mi cuerpo es mío y en mi cuerpo mando yo”. No insistir en que se dejen dar besos  y achuchones si ellos no lo desean. Por ejemplo: “Sería bueno, que le dieses un beso a la tía, pero si no te apetece ella lo entenderá, otro día cuando te apetezca se lo darás”. Esto no les exime de saludar, pues hay que transmitir la educación. 
  • Enseñarles a que puedan diferenciar las caricias buenas, que le hacen sentir bien de las caricias que le hacen sentir raro, esas no le hacen bien.
  • Que un juego es cuando se divierten todos los que están implicados en él, cuando sólo lo está pasando bien una persona ¡no es un juego!
  • Que hay “secretos” y “secretos”, cuando los secretos esconden cosas que no deberían estar escondidas no es bueno guardarlos.